jueves, 22 de octubre de 2009

IV

El tacto ceñido a la piel que abruma
La queja fugaz que el dolor no inventa
Se entrega completa y silente a la saliva
De tu pecho tu pubis y tu boca.

Gástame la sed,
Derrama sobre mí, cálida la fuente
En la memoria cállame los besos
Con cantos, con sueños
Seré tú, seré yo,
seré los dos al mismo tiempo,
pero duerme, así sabrás que no te miento.
Sola, despojada
Ciñe la mano el talle
Que bajo la luz de tu piel se pierde.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

dE nuEvo Gus viene, y brota el agua. Á

Gástame la sed,
Derrama sobre mí, cálida la fuente
En la memoria cállame los besos
Con cantos, con sueños
Seré tú, seré yo,
seré los dos al mismo tiempo,
pero duerme, así sabrás que no te miento.
Sola, despojada
Ciñe la mano el talle
Que bajo la luz de tu piel se pierde.

Ladrón_De_Versos dijo...

Suena bien escrito, pero aún más suena en tu propia voz. Saludos poéticos.