lunes, 26 de octubre de 2009

LOS AMIGOS



En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.

2 comentarios:

LEON PLATA dijo...

Qué bien que nos traigás a nuestro amigo Julio ofreciéndonos una de sus humanas declaraciones de amistad.

Para ser realmente AMIGO hay que despoblarse la vista de prejuicios, y enarbolar en cada saludo, un poco de locura, un poco de irreverencia...

Y Julito sí que sabe de irreverencias...

Muchas gracias Gustavo, me refresca el alma este poema.

Anónimo dijo...

Me da tanto guste que se aprecie a Julio fuera de su Cannon normal de narrador compulsivo. Su poesía es, a ratos, fuera de su propio mundo. gracias por leer.
Gustavo