lunes, 19 de octubre de 2009

VII ÚLTIMO DÍA

Imposible primavera
tu mirada triste y sin principio
multiplica el vuelo, mariposa de la muerte.

Tu voz es una pena,
la sangre de un día que corre por mis venas
cúmulo de sierpes que en mi orilla
deja su rastro de sal, escamas y caracolas.

Frescura de lago, sol que se precipita,
marea de plata, luna impenetrable,
todo eres, el día que se engaña,
crin de la noche, boca de tierra,
el frío es el murmullo de tu ausencia.
tu pecho en la única casa vacía,
tu vientre es un campo que se seca.

Voz de metal, dichosa lumbre que me invade,
me nombras como el fuego,
mis ojos ya no tienen naves.

La muerte huele cómo el cuerpo que soy se aleja;
yo enfilo hacia el horizonte lunar,
tú te vuelves en cualquier orilla.

En un barco de papel cabe mi alma.

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