martes, 20 de octubre de 2009

X MANTO

Hoy las palabras no nacen,
se derriban, se atropellan;
unas a otras se amasan,
y no sé cómo llamarte.

Cierro los ojos
pero mis órbitas constelan la vigilia.

En mi no late el sueño y por las noches
sólo me llega el rumor del mar salvaje,
tan lejos como la sed,
tan dura como el adiós.

Para ti, la sólida amargura,
celo mío, gris enjambre,
una paz de duda
que se cierna sobre tus cabellos claros,
porque el recodo azul de tu camino se ha perdido.

Hay una hora de muerte que llega
y pisa con su grito terrible la pena,
como el miedo que cede en el último instante
la manzana de niebla que cae en la grama en silencio.

El frío carcome las piedras que piso,
lejos ya de la ciudad que duerme,
en el instante que el animal ejerce la cópula.

Así es la vida,
sin ti me pierdo
y a tientas voy dejando uñas y dientes
en gastadas almohadas de espuma.

Y el mismo minuto se repite cada hora,
y cada día relincha la penumbra en agonía
como una eterna noche de pesadas nubes.

Llueve algo parecido a un dolor punzante
que me clava las manos al sendero de polvo,
y me abrazan los árboles sedientos
contra la áspera piel de tu recuerdo.

Y yo te quiero porque te quiere mi llanto,
honda alfombra de lágrimas inútiles,
y porque en el umbral de mi vida en ruinas
se cierra el laberinto amargo
que somete tu amor en la penumbra.
Safe Creative #0911234957919

No hay comentarios: