domingo, 8 de noviembre de 2009

LA INSANA LEJANÍA NOS DEVORA

La insana lejanía nos devora.
Flagela esta distancia la estructura
del beso, como un fruto que madura,
sin el jardín que nuestro amor decora.

Se acaban los recuerdos del paseo,
y de tu mano viva, aquí en mi mano.
Como una flor marchita sobre el piano,
decanta tu memoria mi deseo.

Nubes negras serán el abandono
de la palabra sangre que rebosa,
como un papel, mi piel cuando solloza,

si entierro las espinas que corono,
cada tarde en mi cuerpo que reposa,
en una tumba fría y gris, sin loza.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bonito, Gus(intento contener la respiración....el vídeo), pero.....(sigo, ahí sigo, aguantandome), me encantó (...........................))))))) ahhhhhhhhhhhh!! Á.

KUBAN dijo...

Muy bien logrado tu soneto, hermoso además. Gracias por tu visita. Un abrazo.

Ladrón_De_Versos dijo...

Muy bien logrado tu soneto, hermoso además. Gracias por tu visita. Un abrazo.

anabel dijo...

Triste y conmovedor poema.

Un gusto leerte.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

... decanta tu memoria mi deseo.

Ya lo tienes medido ¿no?,no hay nada que no sepas hacer (sé la respuesta). Bello Soneto. Mkd