lunes, 29 de junio de 2015

EL POETA AMADO Y LA INTERVENCIÓN DIVINA EN UN ACCIDENTE CON POSIBLES MUERTOS


Esta vez empezaré pidiéndole disculpas a mi compañera, porque debe resultarle ya cansado discutir conmigo pero, poniendo la queja en un plano objetivo-triste-real del asunto, yo no tengo con quién conversar, aunque no tiene que ser así pero lo es y tampoco lo lamento, lo que mayormente hago cuando me encuentro solo es mantener un monólogo conmigo mismo, un diálogo con mi otro yo, un triángulo apasionado entre la poesía, mi otro yo y yo mismo y un cuarteto cuando estás invitada aunque no presente.  Y eso enteramente es culpa mía.  Mucho tiempo me he dedicado a la tarea individual y egoísta y solitaria de la escritura, tanto que creo que he pasado más días de mi vida en silencio que hablando.  A veces pienso que tanto silencio atrofió mi voz, incluso.  Pero a veces ella está cuando yo empiezo a preguntar y a arañar palabras y a enfrentar y confrontar y a levantar la voz de la defensiva por encima de la ofensiva y por esa razón, y para no causarle molestias a nadie, escribiré en este pedazo de papel, simplemente, para que si lo piensas un poco y todavía decides dejarlo pasar, el silencio nos cubra las espaldas del pecado, de las imágenes y semejanzas, de las apariencias, de la única verdad que debería pertenecer al amor. 

¿A quién, en realidad, nos parecemos? 
Si yo miro en tabla que me enseñaron en la escuela con los datos de la evolución del hombre conformada por hallazgos paleontológicos de restos fósiles y osamentas, de los cuales se ha podido extraer forma, tamaño, envergadura y costumbres del ser, desde el más antiguo hasta la última clasificación que nos encasilla como Homo Sapiens Sapiens (evidencias encontradas que datan de hace 195.000 años) diría que nos parecemos al hombre desde que fue Homo Habilis (2 millones de años de antigüedad y extinto hace 1,45 millones de años), Homo Erectus (1,9 millones de años de antigüedad y extinto hace 60.000 años), Homo Sapiens Neardenthalensis (cuya datación marca un período entre los 150.000 y 230.000 años).  Esta información entiende que tomando en consideración los primeros datos reveladores sobre la especie denominada Homo, ésta tiene una antigüedad de 7 millones de años. 
Parecidos.  Semejantes.  No iguales, porque la experiencia juega un papel incalculable en cada etapa del desarrollo del humano.  Pero siempre fuimos víctimas del desconocimiento hasta que los dinosaurios comenzaron a devorarnos y entonces empezamos a defendernos, es decir, evitar que nos maten cuando atacamos. 
Pero también me enseñaron en la misma escuela de los padres Claretianos que nos parecemos a dios, porque fuimos hechos a su imagen y semejanza, aunque yo siempre sospeché que esa definición más que una revelación absurda, burda y puramente física, se refería a lo espiritual, se refería al enfoque divino de promover la bondad y la justicia y el respeto como nuestro dios padre lo ha venido ejecutando a lo largo de su pequeña historia que tendrá, siendo generosos, 1.985 años monedas más o menos.  Pero en esa época del año 1977 que transcurría, una de las cosas en las que más se insistía era en la forma que utilizó dios para la conformación del hombre.    Mezcló el polvo de la tierra que hace tres días había mandado a separar de las aguas y con su saliva, tomándose él mismo como ejemplo, creó a Adán.  Luego, haciéndolo caer en un profundo sueño, le extrajo una costilla (operación de la cual Adán salió vivo a pesar de que dios, que lo acababa de diseñar, no utilizó el instrumental adecuado para ese menester porque todavía él no lo había inventado) a partir de la cual creó a la mujer (y aquí me pierdo un poco porque me quedo pensando, y ¿de dónde sacó dios el modelo para hacerla a Eva? y si ¿en realidad Eva fuese el vivo retrato inventado a imagen de nuestro señor creador y salvador?).  Desde ese momento las clases de catecismo a mí me resultaron de lo más agradables porque debido a la calidad de información que recibía ésta ponía a funcionar mi pensamiento y me alimentaba el espíritu cuestionador que en ese entonces (y ahora tampoco) uno no podía permitirse expresar porque con las cosas de dios no se juega ni debe uno atreverse a mencionar siquiera en broma, a menos que fuese dicho su nombre de manera seria y coherente y de forma piadosa y acongojada y arrepentida.  Porque de lo contrario uno caía en pecado, cuya pena era estimada para sufrir los más variados castigos que podían ir desde la oración de un padre nuestro hasta la revolcada más brutal y sanguinaria que podía permitirse y disfrutar en los límites ardientes del infierno (entiéndase que el peor momento registrado en los anales de la historia marcado por la ignominia de la depuración en nombre del santísimo señor de los cielos justo y misericordioso dios fue durante la Santa Inquisición en la que asesinos seriales disfrazados de reverendos hicieron en nombre de dios lo que les vino en gana).  Y así era cuando uno rompía un plato o se orinaba la cama o no quería tomarse la sopa, uno vivía en la zozobra más grande que podía permitirse tener un chico de la edad que tenía mi alma y entonces ahora me pregunto cuál ha sido el beneficio de haber formado parte de una enseñanza que me hizo lidiar con dos teorías antagonistas que decían ser la piedra angular del origen del hombre, pero no me siento capaz de dar una respuesta.
Entonces me nace pedirle disculpas a mi compañera porque cuando discutimos a veces las cosas se ponen feas y llegamos al punto en que me acusa de repetir cosas que escucho en el youtube, pero eso no es así, yo las cosas, las pocas cosas que he escuchado en el youtube las vengo pensando durante 40 de mis 45 años a la fecha.  Entonces mi amor, discúlpame, pero estás equivocada.  Yo sólo soy un poeta y como tal admito que odio a los otros poetas porque escriben mejor que yo y porque tienen un libro mejor que el mío y porque además los poetas tenemos la más pura arrogancia de ocultar el celo que no tienen todos los escritores, sencillamente nos tenemos odio unos a otros.  Pero yo a David Ledesma lo amo, porque en él encuentro muchas veces una respuesta. HABITACIÓN CON UN ESPEJO  La escalera retuerce, aburrida,/ su interminable cuerpo de madera./ Una mano se mete en mi bolsillo/ y rebusca una llave que no tengo./ La puerta se abre con la intimidad/ de una persona a quién se trata mucho./ Unos pasos caminan por mi cuarto./ Desde el espejo del ropero atisba/ un fulano que se parece a todos/ y otro poco a mi padre y a mi madre.
Entonces yo digo que eso tiene sentido porque uno debe parecerse a su punto de partida, a su origen, a padre y madre y ellos a la vez a sus padres y a sus madres y así nos vamos pareciendo al primer hombre de donde venimos.  Pero esas son sólo cosas en las que pienso.  Otras cosas son las que veo y en eso sí, los poetas vemos el mundo de un modo diferente.  Lo vemos.  En cambio la mayoría de las personas sólo logran ver al mundo con los ojos de lo que son.  No existe otra forma.  Es difícil hacer que crean algo diferente porque sienten el miedo terrible de sentirse vacíos y sin piso.  El sábado 27 de junio a las siete y media de la noche salimos de casa mi compañera nuestros dos vástagos y yo rumbo al colegio de los chicos porque ellos decidieron formar parte de una vigilia religiosa para celebrar la próxima llegada del papa Francisco a nuestra ciudad.  Mientras ellos se quedaban allí, yo buscaría un lugar para beber un par de cervezas. 
Tomamos el mismo camino que utilizamos en las mañanas cuando los voy a dejar en la escuela, y cada día a las siete y once si ha sido el muchacho quien sacó a la perra a caminar estarían en el parterre central, pero si ha sido el hombre mayor estarían por debajo del puente, menos distancia, menos riesgo.  A las siete y veintitrés el atleta mayor ya no tiene el soporte que venía utilizando en la rodilla y pasa corriendo frente al depósito de maderas sin dar muestras de dolor, pero sí de cansancio y a veces a las siete y treinta y uno no está el vendedor de jugos y batidos del antepenúltimo semáforo. 
Esa noche varios dramas ocurrieron en el camino.  Sin sospechar lo que ocurriría más adelante, tres motos a toda velocidad me llamaron la atención.  En cada moto iban dos personas y al parecer huían de alguien o de algo.  Miré por el retrovisor pero no vi luces de algún carro de la policía.  Los motociclistas siguieron cuando todos nos detuvimos en la luz roja y vi que se pasaron todas las luces rojas hasta donde me pude percatar.  Esos van rapidísimo, le dije a mi compañera, será que vienen asaltando, dijo ella y seguimos en silencio.  Esperaba verlos nuevamente cuando el semáforo nos devolviera el paso, pero cuando estuvimos en la parte más alta del paso a desnivel y vi hacia el horizonte me di cuenta que habían desaparecido.  Yo iba a 60 k/h por el carril izquierdo cuando antes de subir por otro paso elevado me percaté que unos 5 carros delante del mío frenaron y se tiraban hacia la derecha.  Un instante antes de poder tomar también ese carril me di cuenta que había ocurrido una desgracia.  Un hombre pálido sin muestras visibles de estar herido, con los ojos completamente desorbitados bajaba el puente a pie con paso determinado y firme y llevaba entre los brazos el cuerpo de un niño de un par de semanas de nacido.  Traté de fijarme en algún movimiento o llanto del bebé, pero no logré distinguir en absoluto algo que pudiera darme un indicio de que ese niño estaba bien, pero dado que el hombre pasó a 75 centímetros de mi ventana lo que sí vi es que la ropita presentaba claras muestras de haber sido arrastrado.  Lo vi alejarse por el espejo lateral y yo metí la trompa de mi carro para ganar una posición.  Había un auto delante de todos los que estuvimos en el carril izquierdo y al parecer fue quién vio todo lo que sucedió. A diez metros delante de este auto estaba detenido un taxi, y entre los dos había una moto en sentido inverso del tránsito medio caída y apoyada sobre la división del puente, un bolso con ropa de bebé ya desordenada sobre el pavimento, un casco y una mujer que se debatía en la agonía de querer aferrarse un poco más a este lado de la vida.  El auto de adelante al mío se detuvo y algo discutía sobre la mujer con el conductor que estaba detenido detrás del accidente.  Para ese momento ya había dispuesto que los muchachos mirasen para el otro lado, y mientras tanto pude fijarme mejor en el crítico estado de la mujer en el suelo.  Estaba tirada de espaldas, la parte del cuerpo desde la cintura a la cabeza estaba orientada hacia su derecha, las piernas estaban orientadas hacia la izquierda.  Los brazos guardaban la posición del atleta que corre a toda velocidad, botaba sangre por la nariz, el ojo derecho y seguramente del oído derecho también.  Lo único que movía imperceptiblemente era la boca, más que para tomar aire como para tratar de preguntar por el pequeño que seguramente llevaba en los brazos.  El carro de adelante avanzó y yo lo seguí envuelto en la firme convicción de tener la sensación de estar huyendo.  No hicimos nada.  Solo nos fuimos.  Yo estaba consciente, no podíamos hacer nada por ellos.  La criatura pudo haber estado muerta, pero la actitud del padre, su instinto lo obligó a tomarlo en brazos y buscar ayuda, la mujer agonizaba, yo no tuve valor para pensar en desear que se recuperase porque la posición de su cuello era completamente desfavorable, inclinado hacia adelante, sin curvatura sin soporte.  No sé si es mejor morir o vivir el resto de la vida paralítica, no lo sé en realidad.  Sólo pude sentirme afectado por una profunda pena.  Qué hubiera hecho yo si nos hubiese ocurrido a nosotros? Ahora que lo pienso me animo a pensar que me hubiera quedado contigo.  No te hubiera dejado morir sola rodeada de extraños. Hoy es lunes y no hemos conversado sobre lo que sucedió.  Yo le hubiese compartido mis dos hipótesis de lo ocurrido, una, que el motociclista cometió un error y se estrelló contra el taxi de adelante (pero la llanta delantera de la moto accidentada no estaba torcida y el taxi no mostraba señas de alguna abolladura), y la otra, que el conductor de la moto accidentada se asustó con el paso de las motos que aparentemente huían, perdió el control y se estrelló contra la barrera separadora.  En todo caso mi pensamiento me volvió a llevar hacia la figura de dios, ese dios justo y bondadoso que guía nuestros pasos y nuestros caminos.  ¿Cuál es la relación que sustenta la existencia de dios frente a un acto del destino tan trágico?  ¿En qué instante se produce la intervención divina en algo penoso y mortal?  Aparecen un montón de preguntas, sabe dios lo que hace? Está dios capacitad para ser dios? Prueba este accidente la existencia de dios o lo niega? El que reconoce la guía del señor en todos sus actos no goza del libre albedrío.  Pero el libre albedrío es un regalo divino para que el hombre crea que es independiente y labrador de su destino, pero a fin de cuentas la verdad es que dios siempre sabe lo que va a suceder porque nada es oculto a los ojos del creador, pero yo creo que más le interesa el escándalo y que circule la prensa amarillista y por eso no le da la gana de evitar que accidentes como el que acabábamos de atestiguar sucedan.  Dime compañera querida, cual es la parte justa y bondadosa en esta historia. Después de haberlo visto con tus propios ojos, Fue ese un acto de dios?

Yo sabía que si te hacía esa pregunta antes de llegar a lo mejor terminábamos no llegando, me quedé callado para no arruinar la celebración que iban a protagonizar por la venida del representante de dios en la tierra, el papa Francisco.  Hasta dónde nos alcanzó el espíritu de bondad para reflexionar en lo que había sucedido? Los dejé y tuve la intención de ir al cerro, pero en el camino desistí y regresé a casa.  Me sentí profundamente afectado porque yo vi sufrir a personas inocentes.  Si se trata de dios, tanto le cuesta hacer uso de su misericordia para evitar que algo así suceda cuando se da cuenta quizá que se ha equivocado y decide que ha encontrado un mejor propósito para una madre y su bebé de dos semanas de nacido y los llama a su seno de una manera terrible?  Ese dios que en una felicitación por el día del padre me recomienda buscar en él la sabiduría para guiar a mis hijos por el camino correcto del bien, el mismo que según dice la leyenda envió a su único hijo como el salvador de la humanidad que él había creado y esa humanidad lo que hizo fue flagelar al hijo de dios y asesinarlo para salvarse a sí misma?
Estamos todos locos.  Por eso discúlpame compañera de mi vida pero yo pienso que las cosas, biblicamente hablando, deben ser medidas con la misma vara, y si hay delincuentes que encuentran la muerte de forma digna y decente, la gente inocente y buena de verdad, creyente o no, merece el mismo trato.  Yo no concibo que dios, siendo dios, no encuentre una manera digna de matar a la gente.  Dónde quedó su compasión, si decimos que dios es divino no resulta lógico pensar que nuestro paso hacia la eternidad debe ser divina y no trágica? O es que vamos a pensar que eso le pasa a la gente que tiene que pagar por sus pecados… cuáles pecados! el pecado original?  Sepan que yo nací limpio y puro y que el único pecado original con el que llegué a este mundo fue la deuda externa que mantiene mi país con los Estados Unidos.  De qué pecado original hablamos, terroristas! Hay pecado en una criatura recién nacida que empieza a aprender a defenderse recién a los cuatro años siendo optimistas, malditos manipuladores, yo no vi pecado en el cuerpo del niño que su padre llevaba en brazos, entre los dos vi un despojo, y no veo pecado en mis hijos, pero yo sé que ellos en los templos y las iglesias cuentan  y esperan el cushqui que representa el bautizo, la primera comunión, la confirmación y el matrimonio, porque los católicos cristianos apostólicos romanos son tacaños y en misa sólo dan centavos. Como sólo de centavos están constituidas sus almas.  Porque al fin y al cabo todo esto es un negocio, el negocio más redondo del mundo después de la comida y el sexo porque te tienen cogido por los huevos y tú lo único que haces es entregarles tu alma, no a uno sino a toda la legión de pederastas mentirosos y traficantes del espíritu.
Constantino! Hey dude, te cagaste en el recibidor de nuestra casa.
Qué te ha pasado man? Has visto que cada presidente del pontificado ha realizado sus abluciones sin importarles un pito la humanidad? Francisco, no vengas a cagarte en el comedor y si no puedes evitarlo no comas caldo de salchicha fritada guata ni yapingacho, tu estómago no va a tolerarlo.  Amada compañera, ven en silencio o ven gritando.
A veces tienes que sacrificar algo porque el resultado debe terminar siendo honesto así las apariencias te hagan creer que lo has perdido todo.  Esto es lo que puedo decirte con certeza, no somos hijos del demonio, o sea no somos la clase de pecadores malditos ni tampoco somos la creación ni la imagen de dios.  Hemos dejado que el mundo en primer lugar y la falta de pensamiento nos digan lo que somos, frígidos, adictos al sexo, indiferentes, enfermos o sanos cuando nosotros mismos somos capaces de descubrirlo. Aprendimos a dar gracias por las bondades recibidas pero jamás a una desgracia acaecida.  A veces no es importante el lugar hacia dónde mires sino que aquello que uno mira sea visto con los ojos de la verdad.

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